Enfermedades oculares y microbiota intestinal

La salud ocular es un pilar esencial del bienestar general, aunque a menudo se descuida hasta la aparición de síntomas visuales o molestias significativas. Entre las diversas causas de las afecciones oculares, la inflamación destaca como una de las más frecuentes y, si no se aborda adecuadamente, puede derivar en complicaciones importantes.

La inflamación puede desencadenarse por múltiples factores, entre ellos infecciones de origen bacteriano, viral o fúngico, que pueden afectar distintas estructuras del ojo, como la conjuntiva, la córnea o la úvea, manifestándose, por ejemplo, en forma de uveítis. Asimismo, intervienen factores inmunitarios y reacciones alérgicas (a polvo, polen, pelo de animales u otras sustancias), además de traumatismos o lesiones oculares, como golpes o arañazos.

En los últimos años, la evidencia científica ha puesto de relieve la existencia de un complejo ecosistema vinculado a la microbiota intestinal, conocido como el eje intestino-ojo. Numerosos estudios han demostrado la estrecha interacción entre ambos sistemas: ciertas bacterias intestinales pueden modular la actividad del sistema inmunitario también a nivel ocular. En particular, se ha identificado una correlación entre la disbiosis intestinal, es decir, el desequilibrio entre bacterias beneficiosas y patógenas, y la aparición de diversas enfermedades oculares.

Entre las patologías más estudiadas destaca el síndrome de ojo seco, caracterizado por una disminución cuantitativa o una alteración cualitativa de la película lagrimal, cuya función es proteger y lubricar la superficie ocular. Diversos estudios, especialmente en pacientes post-COVID, han evidenciado que esta condición puede agravarse en presencia de una disbiosis intestinal marcada, junto con una reducción significativa de bacterias comensales beneficiosas, lo que conlleva un empeoramiento de la sintomatología.

La salud ocular también está influida por factores estructurales y metabólicos, como el estrés oxidativo, la carencia de nutracéuticos esenciales y un aporte insuficiente de ácidos grasos beneficiosos, fundamentales para mantener la integridad tisular y el equilibrio inflamatorio.

Además de su relación con el intestino, el ojo alberga en su superficie su propia microbiota, constituyendo un ecosistema ocular dinámico que desempeña un papel clave en la defensa local y en el mantenimiento de la homeostasis.

Entre las principales afecciones inflamatorias encontramos:

  • Uveítis: inflamación de la úvea, una estructura altamente vascularizada. Además de la evaluación microbiológica, es importante considerar el componente circulatorio. La alteración de la eubiosis intestinal, junto con el aumento de microorganismos patógenos, puede favorecer el desarrollo de procesos inflamatorios incluso de cierta gravedad.
  • Retinopatía diabética: especialmente en sujetos con síndrome metabólico prediabético o con diabetes mellitus. Algunos estudios han demostrado que una dieta hipocalórica y de bajo índice glucémico puede favorecer el crecimiento de bacterias intestinales beneficiosas, contribuyendo a un efecto protector frente al desarrollo de esta patología.
  • Queratitis: inflamación de la córnea. Investigaciones han puesto de manifiesto que, en pacientes con queratitis fúngica, existe una disminución de bacterias intestinales beneficiosas y un aumento de bacterias proinflamatorias y patógenas.

Entre las bacterias objeto de estudio destaca Corynebacterium mastitidis, un microorganismo comensal de la superficie ocular capaz de estimular el sistema inmunitario y promover la producción de moléculas antimicrobianas en las lágrimas, contribuyendo así a la protección frente a infecciones por agentes patógenos.

En conclusión, la evaluación de la microbiota intestinal, junto con el mantenimiento del equilibrio fisiológico de la microbiota ocular, representa un enfoque prometedor tanto para la prevención como para el manejo de enfermedades y trastornos oculares.

Para una adecuada valoración clínica y bioenergética del paciente, se recomienda considerar los siguientes test de Daphne Lab: Thema Disbiosis Intestinal, Thema Sistema Inmunitario y Panel de Estrés Ocular.

Dra. Monica De Felice
Diplomada en Alta Formación y Consultora Científica en Microbioma Humano y Pediátrico (Universidad de Pavia)
S.I.B.S.
Universidad Popular de Arezzo – Máster en Clínica Probiótica y Nutrición del Microbioma
Escuela Internacional sobre Microbiota en Enfermedades Digestivas – ESNM (European Society of Neurogastroenterology and Motility)
Naturopatía Animal – Academia AIOC Italia
Longevidad Celular y de Sistema
C.T.S. Daphne Lab